Cuando supe que ibas a llegar
al mundo
mi
felicidad fue plena.
Sensaciones indescriptibles despertaron en
mí:
alegría, llanto, emoción, ternura, amor.
Te imagino
en las noches. Disfruto tu rostro.
Tus manitos en las mías,
enlazadas y apretadas.
Te prometo que nunca estarás
solo.
Guiaré tus pasos en la vida.
Seré tu consejera, tu
fiel amiga y compañera.
Prepararé tu cuarto, en él habrá
duendes,
En los atardeceres entonaré
canciones de cuna,
te dormirás en mis brazos y despertarás en
ellos.
Dulce
Genaro, te veré crecer a pasos agigantados,
pero hazlo despacio, no tengas prisa alguna.
Te enseñaré a disfrutar el momento,
cada segundo, cada minuto, cada hora.
Te narraré historias de animales, de héroes y piratas.
Genaro, tu nombre es calmo
y dulce como el cauce de un río.
Estaré siempre contigo
no lo dudes ni lo olvides.
pero hazlo despacio, no tengas prisa alguna.
Te enseñaré a disfrutar el momento,
cada segundo, cada minuto, cada hora.
Te narraré historias de animales, de héroes y piratas.
Genaro, tu nombre es calmo
y dulce como el cauce de un río.
Estaré siempre contigo
no lo dudes ni lo olvides.


Muy dulce
ResponderBorrar