Esta joven integrante del Taller de Escritura que auspicia la Dirección de Cultura ensenadense nos regala un mensaje de esperanza en la amistad, el arte y la solidaridad.
Cuatro
amigos que comparten la misma pasión por el arte, un día deciden
formar una banda de música y cumplir sus objetivos juntos. En un
momento, uno de los miembros se entera de que una organización
benéfica local necesita recaudar fondos para seguir funcionando y
ayudar a quienes más lo necesitan.
Conmocionado por esta situación, este miembro le propone a sus compañeros de banda organizar un concierto benéfico para ayudar a la causa. Todos los demás miembros del grupo se entusiasman con la idea y juntos deciden llevar a cabo el show solidario.
Algunas semanas antes del concierto, ocurre una situación frustrante cuando un productor se niega a colaborar con ellos y proporcionarles el equipo y el apoyo necesario para llevar a cabo el evento.
Esto deja al grupo en una situación difícil, ya que no cuentan con los recursos suficientes para promocionar el show y atraer a un público numeroso. Los protagonistas se sienten desanimados y no saben cómo abordar el problema, pero luego, uno de ellos piensa en una solución.

Utilizando sus conexiones personales, logran encontrar a otro productor dispuesto a colaborar con ellos y brindarles todos los recursos necesarios para llevar a cabo el evento.
Estos jóvenes continúan con sus preparativos para poder ir al concierto benéfico; ahora con el apoyo del nuevo productor y los recursos necesarios para llevar a cabo un evento exitoso.
Finalmente; el día del concierto llega y el grupo sube al escenario y logran recaudar una significativa cantidad de dinero para la causa y sienten una gran satisfacción por haber hecho juntos una gran diferencia.
Con esto, el grupo de amigos se une aún más y reafirma su amistad y compromiso con la música y la caridad.
































