Publicamos este poema de Liliana Leguizamón, socia de SADE Ensenada y coordinadora del Café Literario del Rotary Club de Ensenada.
Cuando el tren se fatigue
Por rieles repetidos
Como piezas de ajedrez
Movidas por un sabio jugador
Cambiaremos, tal vez, nuestros destinos.
Queda el eco de las risas
Y tristezas compartidas
De ese tiempo largo
Solamente interrumpido
Por las ramas desiertas
Sin hojas…
Y las flores estallando
En un instante.
Queda en el recuerdo
Ese tiempo detenido
Y cuando escuchemos
Con algo de nostalgia
Un lejano tren perdido
Tendremos la certeza
Que nuestro encuentro
No fue casual
Que estaba previsto
Desde el comienzo del tiempo
Y de los siglos.



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