El presente "cadáver exquisito" es producto de la asociación ilícita autodenominada TALLER DEL ABURRIDO, cuya única filiación conocida es ser integrantes de SADE filial Ensenada.
Escribo
porque las letras me seducen,
las
frases que me incomodan o me alteran me atraen
y
las estrofas que respetan con lujuria su métrica me tientan
para
alabarlas con fines poco recomendables...
Escribo
para sembrar metáforas, la tarea del sembrador
siempre
me pareció tan misteriosa como fascinante.
Escribo
para recrear lo escrito en el inconsciente colectivo,
sé
que todo está allí, solo que mi alma lo expresa a su manera.
¿Escribo?
Despierto
espantada,
como
un órgano vital trasplantado
a un cadáver.
Despierto.
Que es como decir que dejo atrás quien soy.
Porque
no sueño cuando abro los ojos.
Es
otra clase de ambiciones las que apagan mis sueños.
En
ese infinito y lúdico mundo de ojos cerrados y cuerpo reseteándose,
de
allí nacen las palabras no pensadas,
los
recuerdos transgredidos, lo olvidado.
¡Qué
ironía!
Despierto,
y cuando digo abro los ojos de este órgano
pudriéndose
con vértigo, ya no me reconozco.
Entonces
me busco, entonces escribo;
como
un autómata sintiente, atormentada por hallar mi voz,
entre
esquirlas de inocencia que me acusan.
Escribo.
Escribo
para completarme,
para
poner en papel mis paisajes,
para
dibujar con letras lo indecible.
Escribo
por herencia y por descendencia.
Escribo
por tres cosas:
Por
gusto: porque acomodar palabras me acomoda por dentro.
Por
necesidad: porque hay cosas que solo se dicen en un papel.
Y
porque es mi lugar seguro, donde el mundo afuera no entra..
Escribo
para entender, para aguantar
y
para tener un lugar donde estar bien.
Escribir
es la vida y la palabra el milagro
que
emociona a la luz que nos alumbra
y
es encender las ganas de ser y de volver
una
y otra vez a las raíces del alma.
Escribo
porque es sanador,
porque
se abren ventanas en el alma,
porque
disfruto de los recuerdos gratos,
porque
busco una respuesta en lo que no los fueron tanto,
porque
me da la oportunidad de agradecer
y
evocar la memoria de quienes fueron parte de mi vida,
porque
en el tipo de escritura que practico ,
GUARDO
LA MEMORIA DEL TIEMPO.
escribo
para crear y destruir mundos
para
denunciar, hacer justicia y ajusticiar
para
amar y, porqué no, para odiar
y
para muchas más cosas, eso sí,
ha
veses escrivo mal.
Escribo
casi como respirar,
para
abrazar mí alma,
para
ponerle sentido a la palabra,
para
crear historias que tengan vida propia
Escribo
para soñar.
La
niña que habita en mí, no escribe.
Hilvana
letras. Cuidadosa y prolija.
Sabe
que en breve, aunque le parezcan años, serán palabras;
y
esas palabras expresarán lo que siente.
La
mujer que habita en mí, ronronea ideas.
Zurce
memoria, la mantiene viva.
Y
cuenta esa historia
censurada...
para
que las niñas que la sucedan,
no
olviden que los caminos abiertos
deben
mantenerse en pie.
Escribo
para expresar mis sentimientos, la
tristeza , el dolor y la alegría.
Porque
escribiendo me liberó de las cosas buenas y no tan buenas
que
son parte de la vida.
No
sé por qué escribo.
Hay
alguien adentro mío que dibuja mis sentimientos
y
los transforma en palabras.
A
veces se ausenta por mucho tiempo.
Otras,
me golpea la puerta todos los días.
Pero
siempre, siempre, me cura de mi propia soledad.
Escribo
porque escribo.
Sin
razón y sin motivos.
Escribo
como respiro,
como
sueño, como bebo,
como
temo, como vivo.
La
pasión desborda el alma
y,
sin sentirlo, la mano dibuja letras,
entonces...
sin pensarlo... escribo
Escribo
para desafiar
el
blanco del papel
dónde
la palabra
sea
la reina en paisajes
coloridos
de esperanza.
Escribo
para que aquellos
pedazos
de catarsis
se
despeguen de mí
y
fluyan como sangre
dentro
de palabras
colgándose
suavemente sigzagueando frases.
Escribo
para que vean
como
pintan letras
mis
ojos.
Escribo
emociones y sentimientos camuflados
en
personajes de cuentos.
Escribo...
Lideraron el hecho los inimputables Jorge Daniel Testori y Magadalena Noemí Maldonado.
Se identificaron los siguientes secuaces: Alicia Edith Pereyra, Patricia Englñer, Marcela Blanco, Sandra Henson Billordo, Liliana Edith Leguizamón,
Mirta Gracia Rivera, Luis Casco, Gonzalo Taylor, Corina Paccagnella, Norma Cejas, Lia Molinari, Raúl Arnaldo Corzo, Marcela Pérez Deciriza.

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