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miércoles, 7 de octubre de 2026

ESCRIBO, creación colectiva.

El presente "cadáver exquisito" es producto de la asociación ilícita autodenominada TALLER DEL ABURRIDO, cuya única filiación conocida es ser integrantes de SADE filial Ensenada.

Escribo porque las letras me seducen,
las frases que me incomodan o me alteran me atraen
y las estrofas que respetan con lujuria su métrica me tientan
para alabarlas con fines poco recomendables...
Escribo para sembrar metáforas, la tarea del sembrador
siempre me pareció tan misteriosa como fascinante.
Escribo para recrear lo escrito en el inconsciente colectivo,
sé que todo está allí, solo que mi alma lo expresa a su manera.
¿Escribo?
Despierto espantada,
como un órgano vital trasplantado a un cadáver.
Despierto. Que es como decir que dejo atrás quien soy.
Porque no sueño cuando abro los ojos.
Es otra clase de ambiciones las que apagan mis sueños.
En ese infinito y lúdico mundo de ojos cerrados y cuerpo reseteándose,
de allí nacen las palabras no pensadas,
los recuerdos transgredidos, lo olvidado.
¡Qué ironía!
Despierto, y cuando digo abro los ojos de este órgano
pudriéndose con vértigo, ya no me reconozco.
Entonces me busco, entonces escribo;
como un autómata sintiente, atormentada por hallar mi voz,
entre esquirlas de inocencia que me acusan. 
Escribo.
Escribo para completarme,
para poner en papel mis paisajes,
para dibujar con letras lo indecible.
Escribo por herencia y por descendencia.
Escribo por tres cosas:
Por gusto: porque acomodar palabras me acomoda por dentro.
Por necesidad: porque hay cosas que solo se dicen en un papel.
Y porque es mi lugar seguro, donde el mundo afuera no entra..
Escribo para entender, para aguantar
y para tener un lugar donde estar bien.
Escribir es la vida y la palabra el milagro
que emociona a la luz que nos alumbra
y es encender las ganas de ser y de volver
una y otra vez a las raíces del alma.
Escribo porque es sanador,
porque se abren ventanas en el alma,
porque disfruto de los recuerdos gratos,
porque busco una respuesta en lo que no los fueron tanto,
porque me da la oportunidad de agradecer
y evocar la memoria de quienes fueron parte de mi vida,
porque en el tipo de escritura que practico ,
GUARDO LA MEMORIA DEL TIEMPO.
para denunciar, hacer justicia y ajusticiar
para amar y, porqué no, para odiar
y para muchas más cosas, eso sí,
ha veses escrivo mal.
Escribo casi como respirar,
para abrazar mí alma,
para ponerle sentido a la palabra,
para crear historias que tengan vida propia
Escribo para soñar.
La niña que habita en mí, no escribe.
Hilvana letras. Cuidadosa y prolija.
Sabe que en breve, aunque le parezcan años, serán palabras;
y esas palabras expresarán lo que siente.
La mujer que habita en mí, ronronea ideas.
Zurce memoria, la mantiene viva.
Y cuenta esa historia
censurada...
para que las niñas que la sucedan,
no olviden que los caminos abiertos
deben mantenerse en pie.
Escribo para expresar mis sentimientos, la tristeza , el dolor y la alegría.
Porque escribiendo me liberó de las cosas buenas y no tan buenas
que son parte de la vida.
No sé por qué escribo.
Hay alguien adentro mío que dibuja mis sentimientos
y los transforma en palabras.
A veces se ausenta por mucho tiempo.
Otras, me golpea la puerta todos los días.
Pero siempre, siempre, me cura de mi propia soledad.
Escribo porque escribo.
Sin razón y sin motivos.
Escribo como respiro,
como sueño, como bebo,
como temo, como vivo.
La pasión desborda el alma
y, sin sentirlo, la mano dibuja letras,
entonces... sin pensarlo... escribo
Escribo para desafiar
el blanco del papel
dónde la palabra
sea la reina en paisajes
coloridos de esperanza.
Escribo para que aquellos
pedazos de catarsis
se despeguen de mí
y fluyan como sangre
dentro de palabras
colgándose suavemente sigzagueando frases.
Escribo para que vean
como pintan letras
mis ojos.
Escribo emociones y sentimientos camuflados
en personajes de cuentos.
Escribo...

Lideraron el hecho los inimputables Jorge Daniel Testori y Magadalena Noemí Maldonado.
Se identificaron los siguientes secuaces: Alicia Edith Pereyra, Patricia Englñer, Marcela Blanco, Sandra Henson Billordo, Liliana Edith Leguizamón, Mirta Gracia Rivera, Luis Casco, Gonzalo Taylor, Corina Paccagnella, Norma Cejas, Lia Molinari, Raúl Arnaldo Corzo, Marcela Pérez Deciriza.

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